Reino Unido llora a Isabel II: "Siempre será mi reina"

Con flores, mensajes y dibujos los británicos, algunos entre lágrimas, acudieron este viernes a las residencias que durante siete décadas habitó la difunta Isabel II para homenajearla, ante la atenta mirada de turistas de todo el mundo dispuestos a "inmortalizar" un momento histórico. "Es muy complicado decirlo con palabras.

Reino Unido llora a Isabel II: "Siempre será mi reina"

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Con flores, mensajes y dibujos los británicos, algunos entre lágrimas, acudieron este viernes a las residencias que durante siete décadas habitó la difunta Isabel II para homenajearla, ante la atenta mirada de turistas de todo el mundo dispuestos a "inmortalizar" un momento histórico.

"Es muy complicado decirlo con palabras... Ella siempre será mi reina y pienso que es muy bonito ver cómo toda esta gente le muestra su amor y respeto", asegura a la AFP con la voz entrecortada y lágrimas en los ojos Harry Sims, una mujer de Reading, al este de Londres.

Esta trabajadora de una guardería, de 28 años, guardó más de una hora de cola en la mañana del viernes para depositar flores ante la reja del londinense Palacio de Buckingham, en uno de los varios homenajes que se suceden a lo largo del país.

"Gracias, bella reina", reza uno de los mensajes colocados ante el Palacio. "Usted sirvió a su país hasta el final", loa otro. "Usted fue una luz que nos guió en los momentos más oscuros, la base de nuestra nación, de nuestra fuerza. Descanse en paz", asegura un tercero.

Cargados con flores, los ciudadanos que quieren rendir homenaje a la soberana falleció la víspera en su residencia escocesa de Balmoral se entremezclan con turistas, muchos de ellos de América Latina, de visita en Europa y las decenas de periodistas desplegados.

"Un icono de poder" 

Silvina Meriggi, una argentina de Buenos Aires residente en Madrid, se toma una foto con dos amigos, a los que no veía "desde hacía años", "para inmortalizar el momento del que todo el mundo habla". De fondo, Buckingham y los cientos de ramos de flores ya depositados.

"Mis recuerdos no son quizás muy positivos, porque soy argentina y recuerdo la guerra de las Malvinas", asegura esta mujer de 49 años en referencia al conflicto que opuso durante 74 días al Reino Unido con Argentina en 1982, aunque reconoce el papel histórico de Isabel II.

Montserrat Castro, una arquitecta chilena de 30 años que estudia en el Reino Unido, lo tiene claro: "Desde Chile, desde el otro lado del mundo, has vivido con la reina como icono de poder y además es mujer", asegura a la AFP bajo la lluvia.

Enfundadas en dos chubasqueros, amarillo y marrón, lleva junto a su amiga Begoña Uribe unos 20 minutos en la fila que conduce al pie del Palacio de Buckingham y la lluvia no las desanima. "Es un momento histórico mundial. Si se está en Londres, ¿cómo no se va a venir?".

Los preparativos de los 10 días de ceremonias desfilan ante sus ojos. Un cortejo de la King's Troop Royal Horse Artillery recorre la Constitution Mill tirando los cañones con los que una hora después se dispararon 96 salvas, una por cada año de vida de Isabel II.

"No tenemos la experiencia de una corona. Esto pasa muy lejos, es como un cuento (...) Pero ver cómo lo vive la gente... Ella representa una parte muy importante de la Historia, que se vuelve tangible aquí", confiesa Amy Landa, una artista visual mexicana de 28 años.

"Una madre"

En Edimburgo, donde el féretro de la reina debe llegar en los próximos días desde Balmoral, la tristeza, junto a una especie de frenesí, inundan la capital. Contra un muro de Holyroodhouse, la residencia oficial de los monarcas en Escocia, hay cada vez más flores.

Gary Millar, un operario de 45 años, deposita un ramo y se recoge en silencio para expresar su "respeto" a la reina. "Ella nos honró durante todo su reino cumpliendo con su poder", asegura emocionado este hombre. "Ella ha estado ahí toda mi vida", agrega.

Emma Bennet, una médica de 47 años, acude para leer el anuncio oficial del fallecimiento, que "vuelve todo más real". Uno de sus primeros recuerdos sobre la soberana es cuando vio pasar su navío en Irlanda del Norte, de donde es oriunda, en 1977 por el Jubileo de Plata.

"La reina era como una madre para todo el país", asegura Orla Bell, una irlandesa de 48 años que deposita un ramo de flores junto a su madre. "Incluso si usted no es fan de la familia real o no es británico, yo creo que es importante para todo el mundo".