Primera ley en EEUU que prohíbe confiscar armas de personas consideradas de alto riesgo

En Estados Unidos, a escala estatal se han comenzado a promulgar en tiempos recientes leyes que permiten la confiscación temporal de armas de fuego a personas que podrían lastimarse a sí mismas o agredir a otros, una medida preventiva luego de tragedias como el tiroteo en la escuela de Parkland, Florida, pero también para tratar de reducir el considerable número de suicidios. En general, la confiscación temporal de armas a una persona –la Segunda Enmienda de la Constitución garantiza su posesión– ha de ser justificada ante un juez, quien decide si aprobarla. A esas normas se les ha denominado de “bandera roja” (red flag) en alusión al caso de una persona que posee armas de fuego y es señalada como potencialmente peligrosa.

Primera ley en EEUU que prohíbe confiscar armas de personas consideradas de alto riesgo

AGUAJERO DIGITAL

En Estados Unidos, a escala estatal se han comenzado a promulgar en tiempos recientes leyes que permiten la confiscación temporal de armas de fuego a personas que podrían lastimarse a sí mismas o agredir a otros, una medida preventiva luego de tragedias como el tiroteo en la escuela de Parkland, Florida, pero también para tratar de reducir el considerable número de suicidios.

En general, la confiscación temporal de armas a una persona –la Segunda Enmienda de la Constitución garantiza su posesión– ha de ser justificada ante un juez, quien decide si aprobarla. A esas normas se les ha denominado de “bandera roja” (red flag) en alusión al caso de una persona que posee armas de fuego y es señalada como potencialmente peligrosa.

Actualmente, ese tipo de leyes de control de armas de fuego en casos de “extremo riesgo” se han establecido en 19 estados, y en algunos otros iniciativas al respecto han quedado frenadas en las legislaturas estatales. En el ámbito federal, la legislación de control de armas está congelada, sobre todo por el rechazo a esas propuestas de parte de la mayoría republicana en el Senado.

Pero en Oklahoma la situación va en otro sentido: el gobernador Kevin Stitt promulgó el pasado martes una ley “anti red flag”, conocida como SB 1081 y la primera en su tipo, que prohíbe que condados y ciudades en ese estado establezcan normas que permitan la confiscación de armas bajo criterios de “red flag”.

Los defensores de esa nueva norma señalan, como se comenta en Tulsa World, que es necesaria “porque el debido proceso ha sido ignorado al quitarles las armas de fuego a personas que en otros aspectos son respetuosas de la ley… Basta que un vecino enojado o un pariente molesto haga una queja contra una persona para que se le quiten a esta sus armas de fuego sin el debido proceso”, comentó Don Spencer, presidente de la Asociación Segunda Enmienda de Oklahoma.

Una concesión para los “extremistas”
Pero otros consideran, como se indica en Vice News que la SB 1081es una concesión a los “extremistas pro armas” que están en contra de medidas para salvar vidas como serían las normas “red flag”.

De acuerdo a The Oklahoman, críticos de esa nueva ley señalan, como lo especifica la activista por el control de armas Kay Malan, del grupo Moms Demand Action for Gun Sense in America (Madres demandan acción razonable sobre las armas en Estados Unidos), que esa ley sería nociva en general pero también, específicamente, durante la presente crisis del Covid-19 pues “el riesgo de violencia con armas de fuego, incluidos incidentes de violencia doméstica y suicidio, han persistido durante esta pandemia… Pero en lugar de dar pasos para enfrentar esos riesgos, los legisladores calladamente aprobaron una norma para ganar puntos antes los extremistas que se oponen a las leyes para salvar vidas en caso de riesgo extremo”.

Un caso punzante y perturbador al respecto es el del tirador que cometió una masacre en la escuela Stoneman Douglas en Parkland, Florida. Vice News relata que se habían detectado en el responsable de ese crimen, un estudiante perturbado, previamente señales de alarma –“red flags” – y la policía supo que poseía armas de fuego, pero carecía de instrumentos legales para intervenir y confiscarlas.

Si eso hubiese sucedido se podría haber evitado la tragedia. Esa noción llevó a que en Florida y otros estados aprobasen leyes “red flag”.

Oklahoma, con todo, va en otro sentido con su nueva norma, y leyes similares son consideradas en otros estados, aunque es aún incierto si serán aprobadas.

Los promotores de la SB 1081 señalaron que estaban preocupados porque a nivel federal se pudiesen establecer leyes u ofrecer subvenciones económicas para que condados o ciudades establecieran leyes “red flag” y por ello decidieron presentar su iniciativa.

Pero sus opositores señalan que esa ley resulta inconstitucional por pretender superar a una ley federal pero que, en todo caso, tal ley federal no existe por lo que la SB 1081 sería innecesaria y está más bien motivada en el lucro político.

La polarización en Estados Unidos en el caso de las armas es aguda, con los demócratas mayormente a favor de normas más estrictas de control de armas y los republicanos en contra. Con todo, en algunos estados gobernados por republicanos, como Florida, se han dado algunos pasos en materia de control de armas, como es su citada ley “red flag”.

Pero muchos consideran que más se requiere al respecto para prevenir tanto masacres como suicidios y la violencia de armas de fuego en el país, que es de enorme magnitud. Y hay quien teme que acciones como la de Oklahoma sean un paso atrás en ese esfuerzo.