Por MONICA ZAPATA En la actualidad viajar a la República Dominicana desde cualquier parte del mundo resulta muy costoso para el dominicano promedio, esto debido a la gran carga impositiva […]

OPINION: Viajar a la República Dominicana, nada fácil

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Por MONICA ZAPATA

En la actualidad viajar a la República Dominicana desde cualquier parte del mundo resulta muy costoso para el dominicano promedio, esto debido a la gran carga impositiva fijada por el Congreso en los boletos aéreos bajo los distintos gobiernos que se han sucedido en los últimos 30 años. Esta dura realidad se ha convertido en una de las quejas más frecuentes entre el dominicano emigrado.

Un ejemplo, para viajar de New York a Santo Domingo el precio final del boleto resulta más caro que viajar de New York a Madrid España, cómo viajar de Miami a la capital dominicana es más costoso que viajar de dicha ciudad al Distrito Federal de México.

Esto no afecta solamente a los Dominicanos, sino también a la industria turística lo que al final provoca un impacto negativo en la economía del país. Esto así, debido a que la República Dominicana se inscribe entre los países con mayores cargas impositivas, las cuales provocan un aumento en el costo de los pasajes que ronda la cifra de un 40%.

Cuando el usuario compra un pasaje paga los siguientes cargos impositivos:

1- Impuesto selectivo de consumo.

2- La tasa aeronáutica para el ministerio de turismo.

3- Un impuesto para el instituto dominicano de aviación.

4- Otro impuesto para el cuerpo especializado de seguridad portuaria.

5- Otro cargo para la fuerza aérea Dom.

6- Uno más para el departamento de aeropuertos.

7- Otro más para la empresa privada que opera el aeropuerto (AERODOM)

A estos cargos se suman además del precio del boleto, un 16% del ITBIS y otra carga impositiva por la emisión del boleto, lo cual lleva a la percepción de lo increíble .

En otros países por ejemplo, están legislando para tratar de llegar a acuerdos para bajar los gravámenes cargados a los pasajes de sus nacionales y turistas, mientras que las autoridades dominicanas se hacen de la vista gorda ante este drama que va mucho más allá de una cuestión meramente económica. Cabe indicar que fue esta una de las más poderosas razones por la que American Airlines (AA) canceló sus operaciones en los aeropuertos dominicanos, debido a la imposibilidad de utilizar sus Boeing por los altos precios de los hangares en los aeropuertos nacionales.

Esa situación afectó el traslado de los cadáveres de dominicanos fallecidos en el exterior, debido a que las aerolíneas con aviones pequeños solo pueden transportar de dos o tres cadáveres por vuelo creando esta limitación una lista de espera para las funerarias de hasta 30 días, aumentando así el dolor, el sufrimiento y una carga económica adicional para los dolientes, en medio de un acontecimiento que se hace más traumático para los deudores de la persona fallecida.

Quizás en éstas cargas excesivas tendríamos un trabajo para las pocas ocupaciones de nuestros diputados de ultramar, legislando para desmontar los cargos impositivos que afectan a la diáspora dominicana.

Es hora de hacerle saber a esos diputados que nuestra comunidad se siente burlada ante su pobre desempeño que en nada nos sirven. Por lo dicho, para nuestros representantes nuestras necesidades son ignoradas y demuestran nuestro hastío y cansancio de que nos sigan utilizando, más cuando sólo buscan conseguir sus objetivos políticos y personales.

Ya es hora que aprendan a valorarnos como comunidad y desde nuestros espacios darles una gran lección de nacionalismo y dominicadad a quienes fueron elegidos para ser nuestros representantes y defensores, obligaciones que brillan por su ausencia en los llamados Diputados de ultramar.