Manifestación contra política dictatorial del presidente tunecino, Kais Said

"La legitimidad llega a través del voto". Tras la adopción esta semana por el presidente Kaïs Said de medidas excepcionales, unos 2.000 manifestantes se reunieron este domingo en el centro de Túnez, la capital tunecina, para denunciar "el poder en manos de un solo hombre", expresando su temor de una vuelta a la dictadura de Ben Ali.

Manifestación contra política dictatorial del presidente tunecino, Kais Said

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"La legitimidad llega a través del voto". Tras la adopción esta semana por el presidente Kaïs Said de medidas excepcionales, unos 2.000 manifestantes se reunieron este domingo en el centro de Túnez, la capital tunecina, para denunciar "el poder en manos de un solo hombre", expresando su temor de una vuelta a la dictadura de Ben Ali.

El grupo opositor Frente Nacional de Salvación, que integra formaciones socialdemócratas, y el islamista Ennahda, encabezaron hoy una marcha en Túnez en la que miles de personas protestaron contra la política "dictatorial" del presidente tunecino, Kais Said, y una nueva ley electoral que elimina las candidaturas de partidos.

Por separado, en una marcha paralela, el Partido Desturiano Libre (PDL), formado por nostálgicos del antiguo régimen, congregó también a cientos de personas críticas con la hoja de ruta de Said, que gobierna con plenos poderes y ha convocado elecciones legislativas el próximo 17 de diciembre.

La nueva ley electoral sustituye a los partidos políticos por listas uninominales, medida que según los analistas está orientada a reducir el rol de las formaciones opositoras en la Cámara, esencialmente, el islamista Ennahda, principal fuerza parlamentaria.

Durante las protestas de hoy, los ciudadanos pidieron la salida del presidente Said que consideran dio "un golpe de Estado" cuando el 25 de julio de 2021 suspendió el Parlamento y se arrogó plenos poderes.

"Libertad para Túnez y para la humanidad", reivindicó en declaraciones a Efe una de las participantes, Amna Fteiti, tras asegurar que había estado detenida durante el régimen de Zine El Abidine Ben Ali, derrocado en 2011, cuando los islamistas estaban proscritos.

"Ya no somos tan retrasados, somos más abiertos, más abiertos que ellos (...) más que ellos porque hemos sufrido la falta de libertad y de democracia", comparó Fteiti por el señalamiento que considera tiene su colectivo con el actual Gobierno.

La mayoría de partidos políticos de la oposición han anunciado el boicot a las próximas elecciones legislativas, que se celebrarán en dos vueltas en el caso de que los candidatos no obtengan mayoría en la primera votación.

El Parlamento tunecino, que estaba suspendido desde julio de 2021, fue disuelto finalmente el pasado mes de marzo y, con la nueva ley electoral, pasará a estar conformado por 161 diputados frente a los 217 que lo integraban hasta ahora.

Los próximos comicios completarán la hoja de ruta política -con la que Said pretende "rectificar" el proceso revolucionario que comenzó con la caída de la dictadura de Zin el Abidín Ben Ali, en 2011- y por la que se aprobó una nueva Constitución, con una abstención del 70%, en el primer referendo celebrado en la historia del país.

La Carta Magna introdujo un sistema hiperpresidencialista que, según los críticos, asienta un régimen de tendencia autoritaria.