Es una estrategia antiquísima: “divide y vencerás”. Tal parece la estrategia de la entelequia Fuerza del Pueblo que tiene como líder al conceptualizador y como asesores-estrategas a los Vincho y a dos o tres izquierdistas de derecha. Sin embargo, no se trata de traer nombres sino de auscultar en las narrativas políticas-periodísticas y mediáticas de esa conjunción de pírricas minorías. A saber: a) su ala periodística atrincherada en el decano que titula-condena (¡nueva deontología periodística!), b) los Vincho que manejan las redes sociales y atizan el tema-fijación Haití (el peligro militar es inminente…); y c) los izquierdistas de derecha y su cliché “viejo instrumento” para referirse al PLD del que no terminan de irse mirando siempre para atrás (¿será que no consiguen “clientes” fuera del nicho originario? ¡Alla ellos!).

Las estrategias de FUPU-Vincho

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Es una estrategia antiquísima: “divide y vencerás”. Tal parece la estrategia de la entelequia Fuerza del Pueblo que tiene como líder al conceptualizador y como asesores-estrategas a los Vincho y a dos o tres izquierdistas de derecha. Sin embargo, no se trata de traer nombres sino de auscultar en las narrativas políticas-periodísticas y mediáticas de esa conjunción de pírricas minorías. A saber: a) su ala periodística atrincherada en el decano que titula-condena (¡nueva deontología periodística!), b) los Vincho que manejan las redes sociales y atizan el tema-fijación Haití (el peligro militar es inminente…); y c) los izquierdistas de derecha y su cliché “viejo instrumento” para referirse al PLD del que no terminan de irse mirando siempre para atrás (¿será que no consiguen “clientes” fuera del nicho originario? ¡Alla ellos!).

La primera narrativa -la periodística-, de entrada, y como radiografió el extinto don Rafel Molina Morillo, son “políticos de la secreta” y militante, tiempo completo, de la Fupu.  Por demás, su fijación-diana es el presidente del PLD y airear los aires de una “justicia independiente” que solo persigue la corrupción 2012-2020 (aunque, en su cara, afloran bolsones actuales -es que el flagelo es histórico-estructural o sistémico-); para atrás, ni mirar (por supuesto, hasta que la reelección no exija definición y el discurso “oposicionista” de la Fupu -que nadie se lo cree- entre en reflujo). Dentro de esta franja hay una periodista -de análisis o coyuntura política (¿…?)- cuyo último tema-acicate es enchinchar al precandidato Francisco Domínguez Brito que, según sus análisis tendenciosos, será, otra vez, victima (¿tiene una bola de cristal?).

La segunda narrativa -la de los Vincho- atiza dos frentes: el tema Haití y sembrar cizaña entre los precandidatos del PLD. Unas veces ensalzan a Abel Martínez (¿pero Leonel Fernández no es dizque su candidato?) y otras como que infieren que el joven sindico ha tomado en serio el terciarse la ñoña. A veces creo que, en cualquier momento, le entran “con to’ los hierros”.

Y la tercera narrativa es la más sui géneris, pues son de derecha, pero se creen de izquierda; y encima, viven de la nostalgia de su “dulce vida” en el PLD donde disfrutaron del “situado”: PARLACEN, Misiones, dependencias estatales, y el privilegio de ser gurúes de alto vuelo -llámese conceptualizadores de escuelitas filosóficas y poesías-. Uno esta como de bajo perfil o trabajando en laboratorio (es su fuerte); y el otro, el vate, es un hibrido o centauro: mitad Vincho -!vaya izquierdista! -, mitad su fijación-amargura: el PLD.

Sin embargo, la dura realidad para Fupu y sus vagones minoritarios o pírricos es cómo lograr -y es parte de la alianza Fupu-PRM- romper la polarización política-electoral PRM-PLD -de cara a 2024-, si su líder, y hace rato, cumplió su ciclo electoral y solo le queda gravitar y procurar retazos de poder, amén de candidato eterno. Tremenda encrucijada: ser aliado del partido de gobierno, comenzar a perder líderes -Hanoi-; y encima, romper la polarización política-electoral PRM-PLD. Y eso, que, por ahí, ya viene la patana de la reelección (imagínense, hasta la respetable doña Milagros, si mal no recuerdo, se montó en la de Hipólito Mejía -2003-).

Finalmente: ¿cómo la Fupu logrará evadir, y salir ileso, de ese trance-definición? Ocúpense de eso y dejen al PLD que, supuestamente, ya ustedes se fueron…, ¿o no?