La soberanía eufemística de Evo Morales

PREFACIO     Me place reconocer como modesto articulista de este prestigioso medio informativo, que tenemos el privilegio de contar con un nutrido grupo de lectores muy sagaces, inteligentes y […] La soberanía eufemística de Evo Morales .

La soberanía eufemística de Evo Morales
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PREFACIO
 
 
Me place reconocer como modesto articulista de este prestigioso medio informativo, que tenemos el privilegio de contar con un nutrido grupo de lectores muy sagaces, inteligentes y de variadas opiniones, muchas de las cuales tomanos en cuenta a la hora de emitir nuestros juicios en un determinado tema.
No obstante ello y en lo particular, me gusta definir algunos conceptos que utilizo, a sabiendas de que son del conocimiento de los leyentes pero, lo hago con la finalidad de reforzar mis consideraciones en las ideas que expongo. Escrito esto, enuncio mi primera definición de dos términos utilizados en el título de esta opinión que son: soberanía y eufemismo.
¿Qué entendemos por soberanía? No es más, que la autoridad más elevada en la cual reside el poder político y público de un pueblo, un Estado o una nación sobre su territorio y sus habitantes. Esta palabra se deriva del latín y la misma está formada por la acepción sober que significa encima, el sufijo anus, que equivale a procedencia y el sufijo ía, que no es más que la autoridad y el poder por encima de otros.
¿Qué conocemos por eufemismo? Es una expresión utilizada para sustituir una palabra la cual socialmente se considera ofensiva, de mal gusto, grosera o escatológica. Un ejemplo de ello sería: pasó a mejor vida en vez de murió o dar a luz, en vez de parir o persona de color por negro.  Proviene del latín euphemismus, eu (bien, bueno) y pheme (hablar). Lo contrario al eufemismo es el disfemismo y un ejemplo sería: comida chatarra una comida rápida o poco saludable. Aclarados estos conceptos, paso al desarrollo de mi humilde opinión de hoy.
La venganza de Evo Morales
 
 
Recientemente salió a la luz pública, el apresamiento arbitrario, indecoroso y apresurado de la expresidenta de Bolivia, Dra. Jeanine Áñez Chávez de Hincapié, por parte del gobierno de Luis Alberto Arce Catacora y, obviamente, fruto de la manipulación política del expresidente Juan Evo Morales Ayma, el verdadero poder detrás del trono.
No solamente fue un acto ilegal, arbitrario y sin asideros políticos, sino que -algo común en los gobiernos de corte izquierdistas-, fue acusada de sedición, terrorismo, conspiración y haber provocado el golpe de Estado contra Evo Morales a finales del 2019, cuando este huyó y abandonó el poder después de la interrupción del conteo electoral por parte del propio gobierno de Morales.
La crisis electoral de 2019
 
 
Como ya es habitual en los gobiernos izquierdistas, son expertos en fabricarles a sus adversarios políticos falsas acusaciones, actos indecorosos, de corrupción, de atentados al país y, de perpetrar acciones terroristas supuestamente con la finalidad de derrocar al gobierno. La Dra. Jeanine Áñez no iba a ser la excepción a las reglas y en esa virtud nos preguntamos: ¿hubo sedición o golpe de Estado en Bolivia? La respuesta es no y veamos las razones para pensar así.
El término sedición deriva del latín seditio y es un levantamiento grupal contra los gobernantes, las autoridades o el orden establecido y la misma tuvo su primera aparición en el 1590 en el reinado de Isabel I. La sedición no la sufrió Evo Morales, sino la Dra. Jeanine Áñez en su gobierno por parte del Movimiento al Socialismo (MAS) de líder cocalero, cuando atacaron a las autoridades, cortaron el suministro de combustible, el oxígeno a los hospitales y los rubros alimenticios a la capital, imitando a Túpac Katari que cercó a La Paz dos veces en el 1781.
La expresión golpe de Estado es un calco semántico francés coup d’ état y es la toma del poder político de una manera violenta y rápida por parte de un segmento del poder, violentando la legitimidad constitucional establecida en el propio Estado. El primer golpista en el mundo lo fue el general romano, Lucio Sila Félix en el año 83 a.C.
Hay que recalcar que tres causales son fundamentales para ello: a) descontento popular, b) una crisis política, económica y social y c) la participación deliberativa de las fuerzas armadas. En Bolivia, eso no sucedió porque las fuerzas armadas se replegaron a sus cuarteles, Evo Morales huyó cobardemente porque sabía lo que había hecho y el poder se asumió constitucionalmente de acuerdo a lo establecido en la Carta Magna. Sin fuerzas armadas no hay golpe de Estado.
Sabemos que la propaganda izquierdista es muy activa en desvirtuar la realidad,  desdibujar los hechos y adecuarlos a sus intereses y mentir. Es por eso que acusaron al gobierno de Jeanine Áñez de írrito cuando es todo lo contrario. Evo Morales huyó, su vicepresidente también, la presidenta del Senado por igual, o sea, el gobierno estaba acéfalo en la línea sucesoral de acuerdo a lo establecido y, quien le seguía en ese orden, lo era la segunda vicepresidenta de los senadores Jeanine Áñez , la cual contó con los votos de los congresistas del MAS de Morales y fue legitimada por el Tribunal Constitucional Plurinacional ese mismo día. ¿En dónde está la ilegitimidad?
Es propicio recordar, que esta crisis no la generó la oposición sino el propio Evo Morales al interrumpir el conteo electoral y reiniciarlo apareciendo como el que llevaba la delantera en los votos computados, algo que fue verificado en el esperticio hecho a las datas de cómputos tanto por la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE).
Radiografía moral de la soberanía al estilo Evo
 
 Sabemos  que los izquierdistas tienen una jerga especial de lemas, consignas y frases que los han caracterizados. Podemos citar entre ellas las clásicas: !patria o muerte, venceremos!, !aquí nadie se rinde!, !la lucha revolucionaria sigue!, !se escuchará el tableteo de las ametralladoras!, !la sangre revolucionaria teñirán de rojo las calles!, !fuera el yankee invasor!, !abajo el capitalismo neoliberal!, etc.
 Pero, hay una en especial que siempre aflora en sus peroratas incendiarias: la soberanía patria. Más que un grito de amor a la patria, es la forma elocuente de proteger sus intereses ideológicos, económicos y políticos, preservar  -sobre todo- el gobierno  y, responderle a cualquiera que les indique errores, abusos y acciones impropias.
En ese tenor, quiero hacer hincapié en la referida frase para demostrarle en el caso de Evo Morales, que el amor a la patria no es tal, sino más bien, la sumisión ideológica hacia ciertos líderes ya fallecidos, pero que sí fue cuando aún existían al asumir un rol en una determinada circunstancia política, como quedó evidenciado. Me explico:
Evo Morales: ¿patriota o socialista?
En noviembre de 1966, entró a Bolivia de manera subrepticia, Ernesto Guevara Lynch de la Serna (a) El Che, no como turista, sino, como un guerrillero que se internaría en las montaña bolivianas para derrocar al gobierno legítimo del presidente René Barrientos Ortuño, obviamente, contando con el respaldo que le sería dado desde La Habana. Dicho respaldo no se dio ya que, al igual que al coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, Fidel Castro Ruz le sacó los piés (disfemismo) o sea, los abandonó a su suerte.
El Che fue herido y capturado por un comando boliviano dirigido por el oficial -hoy general (r)- Gary Prado Salmón y, posteriomente, fusilado con ráfaga de metralla sobre su humanidad asesina y sociópata por el sub-oficial, Mario Terán Salazar Roque, ambos vivos aún en Bolivia. De esa incursión de El Che a Bolivia, violando su soberanía territorial y tratando de tumbar un gobierno elegido por el pueblo boliviano, cayeron muertos entre campesinos y soldados bolivianos unas 79 personas.
Desde que Evo Morales tomó el poder, se dedicó de manera enfermiza a perseguir, acosar, llevar a los tribunales y meter preso al general (r) Gary Prado Salmón, al que yo considero un verdadero patriota que asumió su rol como tal cuando la patria lo requería. Morales lo vio al revés y lo culpa de la muerte del invasor.  !Qué ironía y que desvergüenza! En consecuencia con esta conducta impropia y que desdice la tan cacareada frase que tanto usan de soberanía patria, queda demostrado que son unos farsantes, mentirosos, charlatanes y unos líderes con doble moral.
Sería interesante saber, ¿qué actitud tomaría Luis Alberto Arce Catacora y su jefe Juan Evo Morales Ayma, si llegasen a tener la presencia de un grupo armado en sus montañas para derrocarlos? ¿Los recibirían con flores, vinos, una suculenta comida y aplausos a su arribo? Recuerdo todavía, cuando visité El Museo de la Revolución en La Habana, Cuba, cuanfo fijé mi mirada en un pequeño tanque de guerra que allí se exhibe.
Y entonces le pregunte a un empleado qué significaba tenerlo en el Museo, a lo cual me contestó raudo: En ese tanque se subió nuestro comandante Castro a dispararles a los invasores de Bahía de Cochinos. Entonces me pregunto: ¿qué esperaba Evo Morales que hiciera el presidente René Barrientos Ortuño con El Che?
Ante esta desfachatez de Evo Morales y su farsa postura en la defensa a la soberanía de Bolivia, recurro a la frase del Gral. José Francisco de San Martín y Matorras cuando dijo:
Cuando la patria está en peligro, todo está permitido, excepto no defenderla
 
 
JPM


La soberanía eufemística de Evo Morales .