Es una incongruencia, una barrabasada muy mal disimulada, que justamente cuando el ministro de Educación, doctor Roberto Fulcar, y su equipo que le acompaña presentan al país una serie de acciones y directrices para favorecer la inclusión educativa con personas con capacidades especiales, un puñado de facinerosos, desalojados del poder quieren seguir incidiendo de manera perniciosa en la opinión pública.

La sagrada misión de educar para progresar

AGUAJERO DIGITAL

Es una incongruencia, una barrabasada muy mal disimulada, que justamente cuando el ministro de Educación, doctor Roberto Fulcar, y su equipo que le acompaña presentan al país una serie de acciones y directrices para favorecer la inclusión educativa con personas con capacidades especiales, un puñado de facinerosos, desalojados del poder quieren seguir incidiendo de manera perniciosa en la opinión pública.

Estos personeros de la avaricia pretenden dañar la alta y progresiva buena imagen del gobierno del cambio que encabeza el presidente histórico de los dominicano, Luis Abinader, queriendo adjudicar acciones incorrectas a un ministerio que todos los indicadores señalan la forma correcta de su accionar. 

Es una promesa hecha realidad que tal parece afectar intereses empresariales disfrazados de entidades de beneficencias y que aliadas a los nefastos gobiernos del partido desalojado del poder que tiene sus oficinas comerciales en la avenida independencia, sangraron las arcas del Estado y se enriquecieron de manera exagerada a  expensas de ese sector muy especial de nuestra sociedad que el gobierno del cambio quiere favorecer con el interés supremo de lograr su educación con dignidad, su educación con garantía y con un mínimo costo. Seguro que les duele a esos falsos filántropos. 

Querer desmeritar y buscar donde no hay, imputándoles errores inexistentes al ministro de Educación, mediante una asqueante y descifrada campaña de desinformación, es un símbolo de desesperación que sin lugar a duda se le está convirtiendo en un boomerang y los pocos renacuajos opinadores que con el alma agrietada por haber tropezado con la pared de la realidad y en su desesperación por que le cerraron el grifo de la corrupción se prestan a tan inmoral campaña, se hundirán aún más en el fango del descrédito.     

La realidad es innegable, la nueva modalidad educativa nacional impuesta por la desagradable pandemia está y seguirá dando sus resultados sumamente positivos y favorecerá a que luego de pasada esta amarga experiencia que afecta todo el planeta, una nueva visión, un nuevo paradigma educativo será establecido como fruto de la iniciativa del doctor Roberto Fulcar, respaldada en toda su extensión por el presidente del cambio, el presidente que llegó para hacer lo que se tiene que hacer para lograr el país que merecemos, Luis Abinader Corona. 

A los dominicanos de la luz, a los dominicanos activos y pasivos, a los dominicanos que decidieron salir del partido de la arrogancia, prepotencia e impunidad, a los dominicanos que continúan queriendo que su país progrese, les hacemos un llamado a no escuchar graznidos y aullidos que quieren ejercen presiones para detener un proceso irreversible que nos llevará a puerto seguro.    

El pueblo está bien consciente de la forma de actuar del gobierno del cambio y esa percepción no lo cambiará acciones maliciosas ni campaña financiada por un sector perteneciente a una oposición minimizada por las acciones extraordinarias que, a pesar del mal tiempo, viene realizando el gobierno del presidente Abinader. Me imagino lo mucho más extraordinario que sería si no tuviéramos atravesando por la crisis sanitaria global. 

Creemos con toda seguridad que esos fallidos intentos no son “vientos que tumban cocos” y el gobierno continuará su ruta exitosa y el Ministerio de Educación cumplirá la sagrada misión de educar para progresar.