La dificultad para lavarse las manos con agua potable en algunas provincias

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Panamericana de la Salud (OPS), así como las autoridades dominicanas, han recomendado a la población que para prevenir el contagio por coronavirus (COVID-19) es importante el lavado constante de las manos con agua y jabón. Cumplir con esa recomendación es una utopía para el 16.3 % de los hogares dominicanos que no recibe agua desde un acueducto, supliéndose directamente desde ríos, arroyos o agua lluvia, suponiendo “un alto riesgo para la salud en caso de tratarse de fuentes contaminadas”. Así lo establece el Sistema Único de Beneficiarios (Siuben), que indica en sus estadísticas que la provincia con la cantidad más elevada de hogares que cubren sus necesidades de agua de una fuente diferente al acueducto es La Altagracia, con el 84.1 %. De los 2,349 casos confirmados de COVID-19 en el país, esa demarcación acumula 48, de acuerdo al boletín 21 del Ministerio de Salud Pública, emitido este jueves. Hermanas Mirabal es la segunda provincia con mayor número de hogares que se abastecen de agua de una fuente contraria al acueducto. En esta demarcación el 46.4 % de las viviendas obtiene el recurso de manantiales, ríos, arroyos, lluvia, tanques o aljibes. Esa localidad registra 35 casos de coronavirus. La tercera provincia con más hogares sin acceso a agua potable es Hato Mayor, un 45.6 %. A esta le sigue Monte Plata, con un 37.5 % y La Vega, donde el 29.2 % de sus viviendas se abastece de agua de una fuente diferente al acueducto. En tanto, en El Seibo el 25.7 % de sus hogares no recibe agua potable. La provincia Duarte, donde más muertes por la enfermedad se registran en el país, con 40 defunciones y 196 casos confirmados de coronavirus, es la séptima demarcación con la mayor tasa de viviendas sin acceso a agua potable. En otras localidades como Sánchez Ramírez, San Pedro de Macorís, Elías Piña (donde aún no se registran casos del virus), Espaillat y Peravia más del 20 % de sus hogares carece del servicio de agua potable desde un acueducto.

La dificultad para lavarse las manos con agua potable en algunas provincias

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Panamericana de la Salud (OPS), así como las autoridades dominicanas, han recomendado a la población que para prevenir el contagio por coronavirus (COVID-19) es importante el lavado constante de las manos con agua y jabón.

Cumplir con esa recomendación es una utopía para el 16.3 % de los hogares dominicanos que no recibe agua desde un acueducto, supliéndose directamente desde ríos, arroyos o agua lluvia, suponiendo “un alto riesgo para la salud en caso de tratarse de fuentes contaminadas”.

Así lo establece el Sistema Único de Beneficiarios (Siuben), que indica en sus estadísticas que la provincia con la cantidad más elevada de hogares que cubren sus necesidades de agua de una fuente diferente al acueducto es La Altagracia, con el 84.1 %.

De los 2,349 casos confirmados de COVID-19 en el país, esa demarcación acumula 48, de acuerdo al boletín 21 del Ministerio de Salud Pública, emitido este jueves.

Hermanas Mirabal es la segunda provincia con mayor número de hogares que se abastecen de agua de una fuente contraria al acueducto. En esta demarcación el 46.4 % de las viviendas obtiene el recurso de manantiales, ríos, arroyos, lluvia, tanques o aljibes. Esa localidad registra 35 casos de coronavirus.

La tercera provincia con más hogares sin acceso a agua potable es Hato Mayor, un 45.6 %. A esta le sigue Monte Plata, con un 37.5 % y La Vega, donde el 29.2 % de sus viviendas se abastece de agua de una fuente diferente al acueducto.

En tanto, en El Seibo el 25.7 % de sus hogares no recibe agua potable. La provincia Duarte, donde más muertes por la enfermedad se registran en el país, con 40 defunciones y 196 casos confirmados de coronavirus, es la séptima demarcación con la mayor tasa de viviendas sin acceso a agua potable.

En otras localidades como Sánchez Ramírez, San Pedro de Macorís, Elías Piña (donde aún no se registran casos del virus), Espaillat y Peravia más del 20 % de sus hogares carece del servicio de agua potable desde un acueducto.