Idea del cambio se apodera del electorado dominicano

La idea del cambio político se ha apoderado de los dominicanos creando una situación similar a la ocurrida en 1978, que puso fin al gobierno de los doce años que presidió Joaquín Balaguer desde 1966.Así lo consigna la reciente encuesta Greenberg-...

Idea del cambio se apodera del electorado dominicano

La idea del cambio político se ha apoderado de los dominicanos creando una situación similar a la ocurrida en 1978, que puso fin al gobierno de los doce años que presidió Joaquín Balaguer desde 1966.

Así lo consigna la reciente encuesta Greenberg- Diario Libre, que atribuye a Luis Abinader una intención del voto de 52% sobre su contendor más cercano, Gonzalo Castillo, a once semanas de la celebración de las elecciones presidenciales.

“El deseo de cambio contra el PLD es fuerte, y Gonzalo Castillo ha sido elegido como abanderado del partido”, dice Jessica Reis, quien dirigió la encuesta publicada por Diario Libre, cuya muestra se recogió del 21 al 24 de febrero luego del fracaso de las elecciones municipales.

Al candidato del Partido Revolucionario Moderno le falta escoger su compañero de boleta, lo cual se espera que contribuya a incidir sobre su popularidad dependiendo de quién seleccione. Ya Gonzalo Castillo escogió a la Margarita Cedeño como su compañera de boleta, quien busca la reelección por tercera vez en ese cargo.

En 1978 la consigna electoral aglutinadora fue el “Cambio sin violencia”, que enarbolaba el Partido Revolucionario Dominicano que postulaba a Antonio Guzmán, sustentada en un ambiente político matizado por los doce años de Balaguer, en el que primaba el autoritarismo.

Librarse de la represión balaguerista fue el principal motivo que aglutinó a una mayoría electoral, formada por una variedad cromática formada desde la izquierda, hasta la ultraderecha, para impulsar el cambio político.

Entonces había cientos de exiliados y presos políticos, a lo que se sumaban crímenes de personas por su filiación política, especialmente de pensamiento liberal o de izquierda.

Hoy varios factores que aglutinan a la mayoría electoral a favor del Abinader, que siempre levanta la consigna de “El cambio va”, que se parece mucho a la que sustento el partido blanco para desplazar a Balaguer en 1978.

El Partido de la Liberación Dominicana tendrá al final de este periodo 20 años en el poder, doce años de Leonel Fernández Reyna y ocho de Danilo Medina Sánchez, lo que necesariamente provoca un degaste político, a lo que se une la percepción de corrupción, como bien señala la encuesta Greenberg-Diario Libre.

Las denuncias de corrupción son acumulativas en los últimos 20 años. Ahora prevalecen los casos Odebreht, los Tucanos, Inapa, y OISOE, entre otros. El último motivó que una arquitecta se suicidara. Además, hasta hubo un intento de vender un barrio con sus calles, edificios y escuelas, entre otros.

Esos sonoros casos de corrupción provocan irritación en la población por la impunidad que ha reinado.

A todo ello se suma la división del partido oficial a partir del 16 de octubre, que marcó la salida de Leonel Fernández, su principal líder y presidente luego de la muerte de su fundador y presidente advitam, Juan Bosch.

Otro factor que ha contribuido al aislamiento del PLD es el fracaso de las elecciones municipales, que ha provocado el rechazo de sectores juveniles y de la clase media alta que luego de las elecciones municipales encabezaron movilizaciones y cacerolazos reclamando pulcritud en el proceso electoral.

Esos factores han contribuido a fortalecer la idea del cambio para las próximas elecciones tanto presidenciales como municipales y congresionales.

A once semanas para celebrar las elecciones presidenciales, Abinader parece que levó el ancla de su nave y dirige la proa, si no ocurre algún contratiempo, hacia puerto seguro, lo cual le garantizaría el triunfo.