Competencia desleal y crisis internas: retos del sector acero en América Latina

El sector del acero en América Latina está enfrentando una pérdida de competitividad, producto de la competencia desleal y del impacto económico de las crisis internas, derivado del alto costo del mercado regional y de las guerras comerciales...

Competencia desleal y crisis internas: retos del sector acero en América Latina

El sector del acero en América Latina está enfrentando una pérdida de competitividad, producto de la competencia desleal y del impacto económico de las crisis internas, derivado del alto costo del mercado regional y de las guerras comerciales externas.

La declaración la hace el director de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), Francisco Leal, durante una entrevista con Diario Libre, afirmando que en el caso dominicano el costo de la energía y la capacidad instalada son sus principales desafíos.

“República Dominicana es el octavo mayor productor de acero laminado, con más de medio millón de toneladas por año, aunque el costo de la energía no es competitivo. Además, cuenta con una capacidad instalada por encima de la demanda y es el noveno en consumo, junto con Bolivia”, declara Leal.

Sin embargo, explica que el país está ganando cada vez más importancia en una industria que invierte constantemente para ofrecer productos y servicios de calidad, al tiempo de destacar la ubicación estratégica de la isla como contrapeso para la región.

Preguntado sobre la relación comercial de República Dominicana con el resto de países de Latinoamérica en materia de acero, el ejecutivo asegura que la producción nacional trabaja con el fin de tener competitividad y condiciones para actuar en la región con propuestas de valor que tengan sentido para la demanda.

“Al igual que en muchos países, existen medidas y mecanismos legítimos de protección contra el comercio desleal”, agrega el director de Alacero.

En términos de producción, Brasil se destaca con el mayor volumen, 32.2 toneladas métricas, y México, por su alto consumo, 22 toneladas métricas, ambas cifras en el acumulado del año pasado, de acuerdo a estadísticas de la entidad.

Revela que a noviembre pasado el sector registró una caída de un 5% en el consumo de acero, en comparación con 2018, además de una reducción de un 12% en la producción, en comparación entre diciembre de 2018 y diciembre de 2019.

“Las importaciones acumuladas hasta noviembre disminuyeron 11% en comparación con el período correspondiente de 2018, lo que contribuyó a una mejora en la balanza comercial”, resalta Francisco Leal.

Considera que hay elementos que hacen que la situación sea aún más incierta para la región, entre los que cita la protección de Estados Unidos al acero chino, la situación interna en Argentina con su deuda externa y el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.

“Como son los principales consumidores de nuestros productos (Estados Unidos y China) y tienen menos dinámica económica, el impacto de la caída en su consumo es directo. Sin embargo, existe otra amenaza que ya estamos sufriendo, que se deriva de la protección impuesta por Estados Unidos al acero que normalmente llegaba de China y que ahora busca otro receptor que no imponga tantas restricciones”, detalla.

El director de la Asociación Latinoamericana del Acero indica que para China América Latina es un objetivo comercial, condición que perjudica a la industria de la región, debido a la competencia desleal.

“Las importaciones chinas llegan con subsidios y costos más bajos, alentados por el Gobierno, una situación que no ocurre en nuestra región. En los primeros tres trimestres de 2019, el acero de China representó el 32% de las importaciones latinoamericanas, lo que supuso el 10% del consumo regional”, puntualiza.