Abinader define situación en Haití como una guerra civil de baja intensidad

El presidente de la República, Luis Abinader, definió la situación en Haití como una guerra civil de baja intensidad, debido las constantes protestas violentas que se escenifican en la vecina nación por la crisis política... Abinader define situación en Haití como una guerra civil de baja intensidad .

Abinader define situación en Haití como una guerra civil de baja intensidad
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El presidente de la República, Luis Abinader, definió la situación en Haití como una guerra civil de baja intensidad, debido las constantes protestas violentas que se escenifican en la vecina nación por la crisis política y económica que le afecta desde hace varios años.

Abinader urgió a la comunidad internacional actuar con responsabilidad y  cuanto antes para buscar una solución ante la problemática haitiano, aunque señaló que la más robusta respuesta para resolver esa crisis debe venir de Haití.

El mandatario dominicano, ante la sesión permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), reconoció que aunque el deseo sea que los mismos haitianos planteen una solución a la crisis, cada día la posibilidad de entendimiento y consenso se ve más lejana en el vecino país.

“Haití no puede esperar más: Su situación actual la podemos definir como “Una Guerra Civil de baja intensidad”. Debemos actuar con responsabilidad y se debe actuar ahora. Una vez más, República Dominicana tiene la necesidad y el deber de reiterar que la más duradera y robusta respuesta a la crisis haitiana debería venir de los haitianos. Abogamos y deseamos que así sea, pero cada vez vemos más lejana la posibilidad de entendimiento y consenso en esa vecina nación”, señaló el mandatario.

El gobernante aprovechó el escenario para recordar que fue la República Dominicana que solicitó que la próxima Asamblea General de la OEA de pasos en el sentido de búsqueda de una solución a la grave crisis haitiana.

“República Dominicana solicitó, y así se ha decidido, que la próxima Asamblea General de la OEA dé pasos en este sentido, y desde allí se creen las bases para un intercambio constructivo y fluido con el gobierno haitiano, la Organización de las Naciones Unidas, y todos aquellos que tengan el deseo y la voluntad de cooperar y asistir”, recalcó.

La capital haitiana ha sido escenario de multitudinarias manifestaciones, actos de vandalismo y saqueos, después de que el primer ministro, Ariel Henry, anunciara la madrugada del lunes un aumento del precio de los carburantes en el país.

Haití está sumido en una profunda crisis social, económica, política y de violencia, agravada tras el asesinato en julio del año pasado del presidente Jovenel Moïse.

En Haití, 4,9 millones de habitantes, lo que representa el 43 % de la población, requieren de ayuda humanitaria.

A esta situación se suma el enfrentamiento entre bandas armadas en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, que ha dejado ya más de 300 muertos en Haití y ha llevado a huir a más de 3.000 personas.


Abinader define situación en Haití como una guerra civil de baja intensidad .